Laboratorio Aclimu

Control general y rutina

El control general o chequeo de rutina es un conjunto de análisis que permite conocer cómo está funcionando tu organismo aunque te sientas bien. Muchas alteraciones frecuentes, como el colesterol alto o la diabetes tipo 2, no dan síntomas durante años, por lo que solo se detectan con un análisis de sangre. Hacerte controles periódicos ayuda a tu médico a prevenir y diagnosticar a tiempo, cuando hay más para hacer.

Extracción de sangre para análisis clínicos en el laboratorio

Qué incluye un control de rutina y para qué sirve

El control general reúne los estudios básicos que dan una mirada amplia de tu salud. En Aclimu incluye hemograma (que evalúa los glóbulos rojos, blancos y plaquetas y permite descartar anemia, por ejemplo), glucemia, función renal y hepática, perfil lipídico (colesterol y triglicéridos), ácido úrico y orina completa. Estos análisis le dan a tu médico información objetiva sobre cómo trabajan órganos y sistemas que no se ven a simple vista.

La utilidad del chequeo está en detectar a tiempo. Según el Ministerio de Salud de la Nación, la dislipemia (el colesterol alto) es asintomática, y para conocer los niveles de colesterol hay que realizar un análisis de sangre. Lo mismo ocurre con la glucemia: por eso un control de rutina puede mostrar alteraciones antes de que aparezca cualquier síntoma.

Es el profesional de la salud quien interpreta los resultados en conjunto con tu historia clínica, tu edad y tus antecedentes. Un valor fuera de rango no es un diagnóstico por sí solo: siempre debe evaluarlo tu médico, que decidirá si hace falta repetir, ampliar estudios o iniciar un tratamiento.

Colesterol, glucemia y riesgo cardiovascular

El perfil lipídico mide las grasas en sangre. De acuerdo con el Ministerio de Salud de la Nación, el colesterol total debería ser menor a 200 mg/dl y los triglicéridos menores de 150 mg/dl, aunque los valores apropiados varían según los antecedentes y los factores de riesgo de cada persona. La combinación de colesterol elevado con otros factores como el tabaquismo, la hipertensión arterial o la diabetes aumenta de forma importante el riesgo cardiovascular global (la posibilidad de un infarto o un ACV).

La glucemia mide el azúcar en sangre y es clave para detectar diabetes. El Ministerio de Salud señala que la diabetes tipo 2 suele ser muy gradual y que pueden pasar varios años sin síntomas: alrededor de 4 de cada 10 personas que la padecen desconocen su condición. El diagnóstico se realiza midiendo la glucosa en sangre en ayunas, una determinación que se recomienda especialmente a partir de los 45 años, o antes si hay factores de riesgo como sobrepeso, sedentarismo, antecedentes familiares o hipertensión.

La buena noticia es que tanto la diabetes tipo 2 como el colesterol elevado se pueden prevenir y controlar en gran medida con un estilo de vida saludable: alimentación adecuada, actividad física regular y evitar el tabaco. Conocer tus valores con un análisis es el primer paso para tomar decisiones junto a tu médico.

Perfil tiroideo: el control de la tiroides

El perfil tiroideo es un grupo de análisis que evalúan cómo funciona la glándula tiroides, que regula buena parte del metabolismo. La prueba inicial más utilizada es la TSH (hormona estimulante de la tiroides); si su resultado es anormal, suele ampliarse con la T4 libre y, según el caso, otros estudios.

Según MedlinePlus (Biblioteca Nacional de Medicina de los Estados Unidos), los niveles de TSH por encima de lo normal casi siempre se deben a una glándula tiroides poco activa (hipotiroidismo), mientras que un nivel por debajo de lo normal puede deberse a una tiroides hiperactiva (hipertiroidismo). Este análisis también sirve para vigilar el tratamiento de quienes ya tienen un trastorno tiroideo diagnosticado.

Tu médico puede pedir el perfil tiroideo dentro de un control de rutina o ante signos como cansancio, cambios de peso, caída del cabello o alteraciones del ánimo. La interpretación siempre queda a cargo del profesional.

Controles según la edad: +50 y control prostático

A partir de los 50 años cobran importancia algunos controles adicionales. El Control +50 de Aclimu incluye calcio, fósforo, magnesio y vitamina D, parámetros vinculados a la salud de los huesos. La vitamina D ayuda a absorber el calcio y a regular los niveles de calcio y fósforo en sangre, y su deficiencia es más frecuente a medida que avanza la edad, por lo que estos análisis ayudan a tu médico a evaluar tu salud ósea y metabólica.

El control prostático se basa en el dosaje en sangre del antígeno prostático específico (PSA). El Ministerio de Salud de la Nación explica que la detección temprana del cáncer de próstata consiste en un análisis de sangre para medir el PSA y un examen físico realizado por el médico, y subraya que la decisión de efectuar el PSA debe ser individualizada, conversada con el profesional según los valores, preferencias y antecedentes de cada persona. La enfermedad es poco frecuente antes de los 50 años y el riesgo aumenta con la edad.

Por eso, más allá de que en Aclimu podés acceder a estos estudios por turno, conviene siempre poner los resultados en manos de tu médico, que es quien define a quién, cuándo y con qué frecuencia corresponde realizarlos.

Control de diabetes ya diagnosticada: HbA1c y microalbuminuria

Si ya tenés diabetes, el seguimiento periódico es fundamental para prevenir complicaciones. La hemoglobina glicosilada (HbA1c) refleja el promedio de glucosa en sangre de los últimos meses y, según las guías del Ministerio de Salud de la Nación, es el método más adecuado para monitorear el control glucémico a lo largo del tiempo. Conviene aclarar que no se utiliza como prueba inicial para detectar la diabetes, sino para el seguimiento de quienes ya la tienen.

La microalbuminuria detecta pequeñas cantidades de proteína (albúmina) en la orina y permite vigilar tempranamente la función renal, ya que el riñón puede verse afectado por la diabetes. El Ministerio de Salud destaca que las complicaciones de la diabetes pueden prevenirse controlando los niveles de glucemia y de los demás factores de riesgo cardiovascular.

Estos análisis acompañan el tratamiento indicado por tu equipo de salud. Hacerlos con la frecuencia que tu médico te indique es una de las mejores formas de cuidar tu salud a largo plazo.

En Laboratorio Aclimu combinamos calidad y trayectoria con la comodidad del turno online, sin necesidad de orden médica para muchos de nuestros controles. Buscamos resultados confiables y en tiempos ágiles, para que puedas cuidarte sin demoras.

Preguntas frecuentes

¿Necesito orden médica para hacerme un control de rutina?

Para muchos de nuestros análisis de control y rutina podés sacar turno y realizarte los estudios sin orden médica. De todos modos, recomendamos que un profesional de la salud interprete los resultados y, en algunos casos puntuales o cobertura por obra social/prepaga, puede requerirse la indicación médica. Si tenés dudas sobre tu caso, consultanos al pedir el turno.

¿Debo ir en ayunas?

Depende de los análisis. Estudios como la glucemia y el perfil lipídico habitualmente requieren ayuno (en general de 8 a 12 horas, según indicación), mientras que otros no lo necesitan. Cuando saques el turno te indicaremos las condiciones exactas de preparación para tus estudios. En ayunas podés tomar agua, salvo que se te indique lo contrario.

¿Cuánto tarda el resultado?

Los tiempos de entrega dependen del tipo de análisis. Muchos estudios de rutina están disponibles en pocos días hábiles y los resultados se entregan de forma online a través de nuestra plataforma. Al momento de la extracción te informaremos la fecha estimada de entrega de tu informe.

¿Cómo saco turno?

Podés sacar tu turno de forma online desde nuestro sitio web, eligiendo día y horario disponibles. El laboratorio se encuentra en el barrio de Recoleta, Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Si preferís, también podemos ayudarte a coordinar tu turno por nuestros canales de contacto.

¿Cada cuánto conviene hacerse un control de rutina?

La frecuencia la define tu médico según tu edad, tus antecedentes y tus factores de riesgo. Como referencia general, muchos chequeos preventivos en adultos se realizan de forma periódica (habitualmente anual), pero algunas personas necesitan controles más frecuentes. Lo importante es no abandonar los controles aunque te sientas bien, ya que varias alteraciones no dan síntomas.

Fuentes

La información de esta página es orientativa y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.